Mi lección más grande del 2025 ❤️‍🔥 (el cliché de los clichés)


¿Que fue del 2025?: una nueva realidad

El 2025 vino con Torque

Sabía que iba a ser intenso, pero una cosa es saberlo y otra muy distinta es vivirlo. Es algo aprendido de todos estos años de trabajo espiritual: sentir más funciona en ambas direcciones; luz y oscuridad, lo bonito y lo feo, lo cómodo y lo incómodo.

El año inició apretándome, y todavía no me suelta, jaja.

Inicié el año sintiendo una gran impotencia, envuelto en una tempestad de emociones. Nuestro gato, Bobby, desapareció en Navidad. Mi esposa embarazada no podía dormir, saliendo a patrullar en la madrugada, mañana y tarde — desbordada de preocupación, tristeza y culpa. Yo, preocupado por su bienestar y por nuestra bebé, además de todas las responsabilidades de mi vida diaria.

Bobby nunca apareció. Para mí fue una lección muy intensa de aceptar las emociones y procesos de otras personas, aprender a solamente estar y apoyar. Tuvimos que aprender a soltar y confiar en la perfección de todo, especialmente cuando no entendemos.

Estando a un par de días del 2026, la intensidad no ha bajado: pruebas y más pruebas, lecciones e incomodidad. Pero este no es el punto de este review, sino que, a pesar de todo este torque, tuve el mejor año de mi vida. Me di cuenta de que la felicidad y la paz no están separadas de la tormenta, están en el ojo de la tormenta. El sufrimiento viene de esperar que todo sea color de rosa siempre, de no apreciar las flores porque no nos gusta una parte del camino.

La astrología dice que este año era un adelanto de lo que viene en los próximos años. Que el propósito del 2025 era darnos un gran sueño, una nueva visión, y luego enseñarnos lo que nos separa de lograrlo. Dándonos unas últimas pruebas al final del año para que finalmente podamos superar los patrones mentales y emocionales que bloquean nuestro desarrollo. Básicamente, preparamos la tierra y sembramos la semilla de nuestro sueño más grande.

Me lo gocé

Mi palabra para este año era "disfrutar". La misma que me propuse para el 2024, el año en que descubrí todas las maneras en las que me privaba de esto.

En ese primer mes del 2025 me di cuenta de que disfrutar era una decisión que tenía que tomar, una práctica que tenía que dominar; no podía seguir dependiendo de eventos externos.

Y te puedo decir con sinceridad que este año me lo gocé: lo bueno, lo malo y lo feo. Fue un año maravilloso, lleno de regalos, pero también de los retos y emociones más complicadas que he enfrentado hasta el momento.

Obviamente, el highlight del año fue el nacimiento de nuestra adorada Lana, quien nos trajo una felicidad que no sabía que era posible. Y, a la misma vez, me hizo enfrentarme a mis sombras más aterradoras.

La clave para disfrutar este año fue enfocarme en lo bueno y ver las situaciones difíciles como si fueran repeticiones de un entrenamiento. Algo que tenía que vivir y entender para convertirme en mi mejor versión.

Lo más difícil

Navegué mi mundo emocional para darme cuenta de por qué c#%#@ no podía disfrutar de vivir en la playa, de mi bella familia y de hacer lo que me gusta. Algo que había evitado toda mi vida: darle espacio a mis emociones. Por suerte tuve a mi esposa e hija para guiarme y sostenerme en este proceso.

Tuve que tomar responsabilidad de todo lo que estaba pasando adentro y afuera de mí. Reconocí que soy el creador de mi realidad y tuve que aceptarme tal como soy, viendo todo el miedo, la carencia, el enojo y la tristeza que llevaba cargando todo este tiempo.

Vi cómo mis juicios y condicionamientos limitaban mi capacidad de relacionarme con otros y conmigo mismo. Tuve que aprender a no juzgarlos ni tratar de arreglarlos, solo a aceptarlos y abrazarlos.

Por más raro que suene esto, nuestras emociones negativas son la clave de nuestro desarrollo. Ellas son el mapa y el camino para entender nuestros condicionamientos, heridas y bloqueos. Y fue gracias a estas emociones que pude entender mejor quién soy realmente y los miedos que no me dejan expresarlo en mi vida diaria.

Toda esta exploración me llevaba de vuelta al mismo punto: ¿Por qué no puedo ser feliz en este momento?

Prácticamente he logrado todo lo que quiero. Vivo en la playa, tengo una hermosa familia, aprendí a surfear, tengo buenos hábitos y hago lo que me gusta para vivir. Mi estilo de vida es tal cual como siempre lo había soñado.

No me malinterpretes, no es que sea infeliz. Es más un sentir de que algo hace falta, una insatisfacción existencial que no me deja estar completamente presente, una voz que me recuerda que necesito ser mejor, que todavía hay mucho por hacer, que todavía no puedo estar tranquilo.

Ser feliz nunca ha sido mi meta, aunque todo lo que hago es para "ser feliz".

Esto me hizo darme cuenta de que todas estas metas y logros sirven como medallas que me doy para decirme que puedo ser feliz en este momento, porque logré algo, porque demostré mi valor.

Entonces empecé a desenredar los hilos de mi mente, a bajarle el volumen a esa voz y prestarle atención a mi cuerpo, a mi sentir, a mi alma. A ver un patrón escondido debajo de todo lo que me han dicho que tengo que hacer, tener y ser para valer.

Mi aha moment fue el nacimiento de mi hija. Es lo mejor que he hecho y haré en mi vida, y yo no hice nada. No escribí su ADN, tampoco estaba supervisando la construcción de sus órganos y tejidos, tampoco traje su alma a su cuerpo, ni programé su personalidad. Nada me ha hecho más feliz que su llegada, y yo simplemente fui un testigo de la magia de este evento (y de esta criatura mágica).

En ese momento no dejé de tener problemas (probablemente se multiplicaron desde ese entonces, jaja), simplemente dejé de prestarles atención y me permití estar presente y sentir todo ese amor y gratitud.

Ahí me cayó el cliché: esa felicidad que tanto he buscado nunca se movió de lugar. Siempre estuvo dentro de mí, sepultada bajo miles de pensamientos, heridas, rencores y arrepentimientos. No está condicionada por eventos exteriores, solo tengo que aprender a acceder a ella en el presente.

Esta exploración no termina aquí. Para realmente entender la felicidad tenemos que hacer una pregunta más para entender lo que todos estamos buscando: ¿Qué hay detrás de nuestra felicidad?

La respuesta es amor. El cliché de los clichés, ya lo sé, pero te prometo que todo tendrá sentido en unos momentos.

Mi lección más grande

El AMOR. Esa energía que lo conecta todo, que mueve todo, y que es todo.

El problema es que no nos permitimos sentirlo, está condicionado. Tenemos que ser X, tener Y, o lograr Z. Vivimos sintiendo que algo hace falta, y no es un error. Nos hace falta lo más importante: sentir ese amor por nosotros mismos.

Cuando estamos felices sentimos amor por nosotros mismos, por los demás, por todo. Nos sentimos completos. Usualmente esto viene de la mano de algún suceso extraordinario que nos hace olvidar nuestros miedos y preocupaciones.

Pero la vida no es solo estar arriba. No podemos depender de que todo salga como queremos para sentirnos completos. De alguna manera somos como el adicto que no puede disfrutar una reunión sin su sustancia de preferencia. La belleza está en disfrutar de lo mundano, porque el amor no necesita que todo sea perfecto; el amor solo necesita aceptación.

El amor está en todos lados. Vivimos rodeados de amor y no nos damos cuenta (como los peces que no entienden qué es el agua). Es algo que pude experimentar con el nacimiento de Lana: venimos del amor, somos amor y todo es amor. Puro, limpio, incondicional.

Piénsalo un poco. Un día somos una pareja y nueve meses después, voilà, hay un bebé. Directo del éter llega una nueva alma al mundo, dentro del cuerpo de una madre que está pasando por uno de los procesos más incómodos que existen: crear y sostener vida. Es un acto de amor detrás de otro, haciendo magia. Una cadena de actos de amor desde la concepción hasta el parto.

Todo es amor.

La madre cuidando y alimentando a su bebé.

El padre atendiendo a su esposa durante todo este tiempo también es amor.

Trabajar para mantener a tu familia es amor.

Todas las dificultades que vivimos en un matrimonio criando a un bebé son amor.

La sonrisa de tu bebé es amor puro, y también lo es su llanto.

La familia y amigos apoyando y celebrando es amor.

Todos somos el producto de infinitos actos de amor de incontables personas a través de las generaciones. Una detrás de otra, tejiendo nuevas vidas, pintando nuevas sonrisa, iluminando nuevas miradas.

No es el amor perfecto que idealizamos. Es el que cada persona puede dar de acuerdo a sus heridas y condicionamientos. Nacemos del amor y no tenemos que hacer nada para ganárnoslo, ya está ahí.

Yo no entendía el término amor incondicional hasta que conocí a Lana. En ese momento lo pude sentir, no necesitaba entenderlo.

Pasando tiempo con ella, he empezado a sanar mi niño interior. Una de mis heridas más profundas es la desvalorización, y uno de mis condicionamientos más grandes es creer que, para merecer amor, tengo que ganármelo (ya sea sacando buenas notas, teniendo un buen trabajo, obteniendo admiración y respeto, etc.).

Y, por más que lo haya trabajado con diferentes herramientas, la única medicina que ha logrado borrar este condicionamiento ha sido la sonrisa de mi hija.

Me di cuenta de que a ella no le importa cuánto gano, si soy admirado, cuántos followers tengo o mis diplomas. Lo único que ella quiere es amor, es tiempo conmigo, es jugar. Al entender esto, me di cuenta de que es lo mismo conmigo mismo: solo necesito sentir ese amor hacia mí mismo, soltando todas las condiciones que le he impuesto todos estos años.

En el momento en que nos damos cuenta de que ese amor ya vive en nosotros, que ya estamos rodeados de él y que no tenemos que hacer nada para merecerlo, todo cambia.

Ya estamos completos, ya somos suficientes, siempre hemos merecido todo lo que queremos.

Este es el nuevo paradigma para lograr y vivir desde la felicidad como punto de partida.

Lo gracioso es que quiero las mismas cosas que antes y probablemente voy a hacer lo mismo. La diferencia es en mi huella energética, en mi sentir y en mi experiencia como tal. Esto es lo que quiero decir cuando digo disfrutar del proceso: hacer algo porque lo quieres en vez de hacerlo porque te hace falta.

Cuando empezamos a sentir este amor (no entenderlo, sentirlo) empezamos a jugar, la vida nos sostiene y confiamos en ella. El resultado deja de ser tan importante y nos permitimos disfrutar del proceso. En ese momento dejamos de juzgarnos y empezamos a conocernos; es cuando realmente podemos ser niños de nuevo.

Lo que viene

Todo este movimiento emocional me ayudó a simplificar mi propósito: quiero ser la versión más feliz de Rey y ayudar a otros a lograr sus objetivos desde esa misma felicidad y amor. Joy is the way.

En el 2025 aprendí a sentir y darle espacio a mis emociones. Esto destruyó muchas estructuras, exigencias y rigidez que antes llamaba disciplina.

En el 2026 es el momento de materializar una nueva estructura que sostenga este mundo emocional, que me permita ser el padre que quiero ser y a la misma vez cumplir mis metas personales.

La palabra del año es materializar jugando. Ya estoy viviendo una nueva realidad en mi mundo interior, el 2026 será reflejar esta realidad en mi realidad física. Para lograrlo la clave será cuidar los espacios para las actividades que me ayudan a crear: deep work, meditación, escritura, movimiento y familia.

Si llegaste acá, te doy gracias por tu atención. Te deseo mucha sabiduría para poder integrar las lecciones del 2025 y coraje para ir por lo que quieres en el 2026. Pero lo que te deseo para toda tu vida es que puedas ver que ya lo tienes todo, que no necesitas permiso para sentir ese amor que tanto buscas.

Un abrazo y ¡Feliz Año!


¿Y tú? ¿Ya cerraste tu ciclo?

A veces pasamos de año en automático, sin digerir las lecciones que nos trajo el torque del año. Si al leer esto sentiste que te gustaría mirar tu 2025 más profundo para así diseñar un 2026 más alineado, me encantaría acompañarte.

Tengo abiertos 3 espacios para una Sesión de Retrospectiva y Diseño 2026. Vamos a revisar tu año con honestidad para que tu próximo año actúes desde el disfrute y no desde los patrones que ya no te sirven.

Responde a este correo con la palabra REVIEW y te cuento cómo funciona.


Algunos Highlights que celebro 🎉

  • Ser Papá: Apoyar a Olivia durante el embarazo, el parto y el resto del año.
  • Salud: Otro año sin necesitar tomar antibióticos.
  • Físico: Estoy en la mejor condición física que he tenido en muchos años 💪🏼
  • Negocios: Activé mi negocio en la rama corporativa haciendo workshops y consultorías para compañías.
  • Clientes: Ayudé a clientes maravillosos a superar sus bloqueos y lograr sus metas desde el merecimiento y el gozo.
  • Emprendimiento: Empecé un negocio de mantenimiento industrial (Mantein) con mi amigo Manuel.
  • Surf: Surfeé y gocé los swells en la bahía.
  • Medicina: Organicé y trabajé en 3 retiros de Ayahuasca, ayudando a muchas personas a sanar física, mental, espiritual y emocionalmente.
  • Sueños: Apoyé a uno de mis proyectos favoritos para convertir un sueño lejano en realidad.
  • Nuevas facetas: Oficié dos bodas, algo que jamás imaginé que iba a hacer; ha sido uno de los honores más grandes que he tenido. En marzo de 2026 estaré oficiando otra.
  • Aventuras: Caminé el Naza por segunda vez, profundizando y conociendo mejor mi Fe.
  • Presencia: Me permití disfrutar del momento presente. También medité todos los días, sumando 4 años consecutivos.

¿Quieres un cambio?

Estás más cerca de lo que crees.

A veces, una conversación lo cambia todo.

Responde a este correo y agenda tu llamada de claridad gratuita 🙌🏽

El Jazmín, Coronado, El West 00000
Unsubscribe · Preferences

Hola, soy Rey

Escribo sobre filosofía, trabajo, negocios, hábitos y la vida misma. Me dedico a ayudar a personas como tu a encontrar claridad y tomar acciones alineadas con su vida ideal. Te estaré compartiendo reflexiones, tips y estrategias para materializar lo que está buscando.

Read more from Hola, soy Rey

Cómo construir una vida que odias ↓ Por cada persona que vive su vida soñada existen miles (y quizás más) que odian su vida. Viendo comentarios de infelices en las redes sociales, pensé que es más útil evitar vivir una vida que odias que construir tu vida soñada. Nadie se propone "voy a hacer que mi vida sea una jaula, quiero ser miserable, sentirme solo, y pasar el resto de mis días haciendo algo que odio para ahogarme en un coctel de enojo, tristeza y desesperación". Sin embargo, lo vemos...

Lo que he aprendido de mis mil facetas ↓ Esto es algo que no le he contado a nadie: A veces surfeo por obligación, no porque quiero. ¿Quién me obliga? Mi identidad de surfer. Rey de 30 años que movía cielo y tierra para surfear, que necesitaba estar en el agua siempre que hubiera olas y se enorgullecía de poder hacerlo. Ese que lo dejó todo para irse a surfear, yo lo llamo el monje surf. La verdad es que ahora mismo hay días en los que ir a surfear me descuadra todo el día, cuando en verdad...

El Péndulo de la Consciencia ↓ ¿Qué dirías si te dijera que para vivir tu mejor vida debes estar dispuesto a sentir el dolor y tristeza más grande de tu vida? Estamos hablando de tu mejor vida: expansión, prosperidad, alegría, amor, todo lo bueno al máximo — y también lo incómodo. Todo lo que has soñado y más, por el módico precio de sentir y ver todo lo que has evitado. Este no es un caso hipotético. Es el diseño de la vida, algo que llamo el péndulo de la consciencia. Un péndulo tiene un...