Cómo construir una vida que odias


Cómo construir una vida que odias

Por cada persona que vive su vida soñada existen miles (y quizás más) que odian su vida.

Viendo comentarios de infelices en las redes sociales, pensé que es más útil evitar vivir una vida que odias que construir tu vida soñada.

Nadie se propone "voy a hacer que mi vida sea una jaula, quiero ser miserable, sentirme solo, y pasar el resto de mis días haciendo algo que odio para ahogarme en un coctel de enojo, tristeza y desesperación".

Sin embargo, lo vemos en todos lados. Adicciones, abusos, pérdidas, enfermedades, rupturas. El dolor se apodera de las personas y los hace actuar en contra de sus mejores intereses.

Entonces,

¿cómo se construye una vida que odias?

Construir una vida soñada es un proceso deliberado, consciente, que pocas personas están dispuestas a vivir.

Si construir una vida soñada es un proceso consciente, construir una vida odiada es un proceso inconsciente. Es el resultado de reaccionar en piloto automático a la vida.

La persona se siente atrapada, en una jaula. Víctima de una vida injusta: un trabajo que no le gusta, relaciones en las que no se siente valorado, sin tiempo ni espacio personal, en un mundo que no tiene oportunidades para él.

Estas jaulas se construyen con micro-traiciones, pequeñas decisiones en las que nos traicionamos para ser responsables o estratégicos.

Decisiones en las que nos negamos algo — un deseo, una necesidad — en pro de una meta que creemos que debemos tener. No algo que realmente queremos. Una meta que, en el fondo, no es nuestra.

La clave aquí es: una meta que no es nuestra. Cualquier meta va a necesitar algún tipo de sacrificio, pero cuando lo haces por algo que "deberías hacer", le quitas lo sagrado y se vuelve algo que estás perdiendo sin un retorno real. Algunos ejemplos:

Lo que haces para impresionar a alguien más.

Lo que callas para caer bien.

La conversación que estás evitando porque tienes miedo de que tu relación cambie.

Cuando sacrificas tu felicidad para demostrar tu valor.

El motor detrás de todo esto es el miedo. Miedo a decepcionar, a no ser suficiente, a perder tu seguridad. Y desde ese miedo, callamos a esa voz interna que sabe lo que es mejor para nosotros. Ponemos las opiniones de los demás — o una falsa seguridad material — por encima de nuestra propia esencia.

Cada vez que ignoramos esa voz es un barrote más en la jaula, uno por uno, hasta que un día no podemos más. El cuerpo pide un cambio. Explotamos. Lo destruimos todo. Caemos en adicciones, nos aislamos, enfermamos, o pasa una tragedia que nos deja muy claro que algo tiene que cambiar.

Todos tenemos un área de nuestra vida en la que hemos vivido en automático, dónde sabemos que tenemos que hacer cambios.

No llegaste a este punto por arte de magia, ni por las injusticias de la vida, simplemente no estabas prestando atención.

¿Qué harás diferente ahora que sabes lo que estás haciendo?


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El Jazmín, Coronado, El West 00000
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Hola, soy Rey

Escribo sobre filosofía, trabajo, negocios, hábitos y la vida misma. Me dedico a ayudar a personas como tu a encontrar claridad y tomar acciones alineadas con su vida ideal. Te estaré compartiendo reflexiones, tips y estrategias para materializar lo que está buscando.

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