Filosurfeando lo que va del 2026: review de la primera mitad.


2026: Una ola tras otra

En el 2017 conocí la legendaria ola de Morrillo. Yo estaba iniciando mi obsesión con el surf, con un par de meses aprendiendo, y unos amigos me invitaron. Hicimos el famoso pasadía: salimos a las 3 de la mañana llegamos a las 7 y nos quedamos hasta las 4 de la tardepara llegar a casa a las 9 de la noche.

Yo pensaba que estaba listo para ir y hasta surfearla. Lo que realmente conocí en ese trip fue lo que es una triple revolcada: una gran lección de humildad.

Una triple revolcada es una de las cosas más traumatizantes que te pueden pasar cuando empiezas a surfear. Básicamente tocas el fondo del mar tres veces antes de poder respirar nuevamente. Es una angustia y una desesperación más psicológica que física, porque la primera vez que tocas el fondo y estás subiendo, piensas que por fin vas a respirar. Solo para irte de nuevo para abajo. Y de nuevo vas para abajo. A la tercera vez que estás subiendo, piensas que si no sales en ese momento te vas a morir. Después tienes la inhalación más gloriosa de tu vida. Sientes que tu espíritu regresa al cuerpo, que Dios te dio una segunda oportunidad. Lo peor de todo es que no tienes tiempo para cuestionarte nada: ya estás viendo la siguiente ola que te va a caer en la cabeza antes de repetir esta experiencia un par de veces más, hasta que finalmente se tranquilice un poco todo y puedas remar al channel.

Te estoy echando este cuento porque así se está sintiendo el 2026 para mí y para muchas otras personas: un gran revolcón. Cada vez que por fin sientes que estás saliendo, boom, vas para abajo de nuevo.

Yo no tenía pensado hacer un review de mi primera mitad del 2026, pero ayer estaba hablando con un cliente sobre este tema específicamente: cómo se supone que uno puede disfrutar del proceso, cómo uno puede vivir "joy is the way" cuándo todo está cambiando?Cuando por fin las cosas se tranquilizan, algo más se prende, cuando siempre tienes que estar resolviendo. El cansancio existencial es real.

Y esta es una pregunta que me estoy haciendo constantemente: ¿cómo le puedo estar hablando a toda esta gente sobre disfrutar del proceso? ¿Decir que la alegría es el camino cuando la vida se pone tan difícil, cuando a veces no tenemos tiempo ni de respirar?

El surf tiene la mejor analogía.

En una hora de surf, un surfista de buen nivel pasa menos de 5 minutos surfeando olas. De los otros 55 minutos, pasa 30 remando y 25 esperando. Suena como una pérdida de tiempo, ¿no? No para los surfistas, una especia capaz de mover cielo y tierra por tener esos 5 minutos.

La vida es igual. Pasamos tanto trabajo, esperamos tanto por esos cinco minutos donde sentimos que conquistamos el mundo, donde todo fluye, donde no hay problemas.

El resto del tiempo es la vida ordinaria: remar de vuelta al pico, caernos, levantarnos, estar en el inside, esperar, hablar con alguien. No existe surfear una ola sin todo lo demás.

Para disfrutar de la vida tienes que ser como un buen surfer: uno que aprende a apreciar cada etapa del proceso, cada parte de la sesión.

Las revolcadas y el inside son solo una parte de la experiencia. A medida que mejoras en el surf, aprendes a mantenerte tranquilo en medio de una buena revolcada, y también aprendes a escoger mejores olas y surfear mejor. Las revolcadas disminuyen hasta que decidas surfear olas más grandes. Y algo que caracteriza a un surfista es que siempre va a querer nuevos retos, siempre va a querer más.

Para conquistar olas nuevas y más grandes, tienes que aprender a estar tranquilo en medio del caos, revolcarte y volver a intentarlo. No hay mejores olas sin revolcadas. No hay gloria sin caos.

En mi experiencia, esos momentos de caos en los que cae una ola tras otra, disfrutar del proceso no significa que estés disfrutando de los golpes, el miedo o la incomodidad. No. Disfrutar es quedarte tranquilo en ese momento, hacer lo que tienes que hacer y, en el momento en que puedas, respirar. Sentir ese aire entrando. Sentir la vida regresando a tu cuerpo. Agradecerlo y seguir.

En la vida ese momento puede ser:

  • recibir ayuda de alguien que no esperabas y darte cuenta de que no estás solo
  • la sensación de tu cuerpo siendo abrazado por tu cama después de un día difícil
  • un abrazo, un te quiero, un beso
  • una risa, porque qué más puedes hacer
  • una respiración profunda donde recuerdes que todo pasa

Cuando por fin sales de estos momentos difíciles, estás saliendo del inside. Te estás moviendo hacia el channel, el canal donde las olas no rompen y puedes remar tranquilo de vuelta al lineup: el lugar donde vas a agarrar tu próxima ola.

Y ese es el lugar donde estoy ahora mismo, a la mitad del 2026.

La primera mitad fue un inside donde no pararon de caer las olas y tuve que aprender a estar tranquilo y a practicar lo que predico:

disfrutar del proceso.

Suena bien cuando lo comparto en redes, pero cabrea cuando las cosas no salen como quieres.

Esto es de esperarse, no sé como me sigue sorprendiendo no hacer las cosas bien a la primera cuando estoy haciendo algo nuevo. En este momento de mi vida estoy surfeando olas nuevas, de tamaños que nunca había imaginado, llenas de retos y exigencias que no conocía.

Es la primera vez que soy papá y eso ha cambiado todo lo que hago y cómo veo las cosas: el matrimonio, el dinero, las relaciones, la salud y todo lo demás. Por debajo de todo esto está la base espiritual que he estado trabajando, que exige otro nivel de coherencia. Una vez que empiezas a abrir tu consciencia, la vida no te deja hacer trampa:

  • Si dices que vas a disfrutar el proceso, no te va a caer ni un centavo si no lo disfrutas.
  • Si estás pidiendo amor incondicional, vas a tener que ver todo tu veneno antes de recibir el perfume del amor.
  • Si quieres una vida auténtica, vas a tener que ver cómo la realidad pulveriza cada mentira que has usado para construir algo.

La estoy viviendo...y es increíble. Más vivo y bendecido que nunca, pero con más miedo y duda que nunca (bienvenido a lo desconocido, Rey).

Esta primera mitad del año me ha ayudado a crear una nueva identidad capaz de sostener todo lo que estaba pidiendo. Fue un reality check y una invitación a ser mejor: a disfrutar de verdad, a estar presente, a amar el proceso.

Y si yo, que llevo años predicando esto, tuve que aprender a respirar de nuevo este año — imagínate lo que pasa cuando nos metemos en olas cada vez más grandes sin haber entrenado nada adentro.

El problema no es que las olas sean demasiado fuertes, porque todos escogemos, en cierto nivel, las olas que estamos viviendo. El problema es que nos metemos en olas y retos más grandes sin entrenar nuestros cuerpos emocionales, mentales y espirituales, que son la base para poder expandir todo lo demás. Todos estamos tratando de crecer profesionalmente, en nuestros negocios o nuestras familias. Estos son nuevos retos que demandan que aprendas a estar tranquilo en medio de una situación difícil. Poder respirar, tomar una pausa y decidir cómo quieres actuar en vez de explotar o huir. Poder confiar cuando nada tiene sentido. Poder observar a tu mente diciéndote mentiras y decirle que no es así.

Apuntar a crecer tus proyectos sin trabajar tu capacidad de navegar dificultades es como meterse a surfear olas de 30 metros sin poder aguantar la respiración por lo menos 10 minutos. Todos tenemos que trabajar nuestra capacidad de navegar las olas de nuestras emociones.

Hace poco escuché algo que me resonó mucho: la alegría es la matriarca de todas las emociones, y ella no entra en una casa donde sus hijas no son bienvenidas. Esto quiere decir que si quieres alegría real en tu vida, tienes que estar dispuesto a manejar y procesar el miedo, la inseguridad, la desesperación, el enojo, la tristeza y todo el abanico de emociones que hay. Esa es la única manera de vivir una vida plena.

Mi meta de este año es materializar con coherencia y puedo decir con plena confianza que todo se ha estado encaminando hacia allá. Ya puedo ver los frutos.

En el surf no gana el que tiene los mejores videos ni el que agarra más olas. Gana el que más se divierte en la sesión. Así mismo es en la vida.

¿Cómo te ha ido en esta primera mitad del 2026? ¿En qué parte estás? ¿En el channel? ¿En el inside? ¿O estás esperando tu siguiente ola?

Échame el cuento.

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Escribo sobre filosofía, trabajo, negocios, hábitos y la vida misma. Me dedico a ayudar a personas como tu a encontrar claridad y tomar acciones alineadas con su vida ideal. Te estaré compartiendo reflexiones, tips y estrategias para materializar lo que está buscando.

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